viernes, 30 de junio de 2017

RIP



Tuve que acentuar la mirada para convencerme de que era una las mejores amigas que tuve en mi adolescencia: al verme, desplegó su sonrisa, tan amplia como el aura que la circundaba, tras darnos dos besos a la par, me comentó lo bien que le había ido en la vida: un matrimonio, tres casas, dos hijos, cinco nietos y, sobre todo, lo bien que se encontraba tras ser operada del corazón. Sin embargo, el aura se esfumó lentamente, como el recuerdo que yo tenía de ella, que, al fin y al cabo, ya estaba tan muerta como yo.



No hay comentarios: