domingo, 20 de noviembre de 2016

El violinista



La mujer que atendía, tras la ventanilla, en la administración de lotería, colocó la ultima moneda de diez céntimos en el montoncito que complementaba la suma exacta de veinte euros; precio de un décimo para el sorteo de Navidad. El cliente le sugirió que terminara en siete y, tras observarlo detenidamente, lo guardó en la cartera, junto a la fotografía en que estaba con su familia. Caminó hasta llegar a una calle del centro comercial de la ciudad, abrió el estuche del violín y lo asió con parsimonia para tocar la melodía:“Noche de paz”. Al poco se le acercó un niño y dejó caer al maletín dos monedas; el músico lo agradeció mostrando una amplia sonrisa y continuó soñando.


No hay comentarios: