jueves, 26 de noviembre de 2015

Final de mes


Me encontraba en la cola de la oficina del paro para atender una cita concertada. Cinco años en aquella situación habían hecho que conociese a las tres personas que me precedían. Metí la mano en el bolsillo y acaricié el billete de cinco euros que me había dado mi esposa para comprar el pan, una botella de aceite y con lo que sobrara un poco de fruta; aunque fuese madura. Al llegar al mostrador, la funcionaria, con una sonrisa me entregó un impreso.
—Es para un contrato de seis meses, se lo merece —me dijo.
Dejé el billete de cinco euros y saqué la mano para rellenar la solicitud, con la otra, replegué una lágrima que brotó de mis ojos.


NETWRITERS, SEMANA XXXVIII, SEGUNDO CLASIFICADO MICROS: Gigantes de Liliput.

No hay comentarios: