viernes, 2 de octubre de 2015

El testigo ocular


En la sala de la Audiencia Provincial, el magistrado hizo llamar al testigo ocular del atraco a una joyería. Una vez comprobada su identidad por el secretario, quedó a la expensa del foro judicial. El primero en preguntar fue el abogado de la defensa.
—¿Se ratifica usted en que los integrantes del robo perpetrado en la joyería Rotsman fueron siete individuos?
—Dije a la policía que siete u ocho.
—¡O son siete, o son ocho! —le instó el juez.
—A veces he dudado, y creo que había seis.
—¿Usted sabe contar? —insistió el abogado.
—¡Claro!
—Demuéstrelo a este tribunal—indicó el fiscal.
—Uno, dos, tres, cuatro, cinco y…
—Continúe por favor—solicitó el abogado.
—…seis, siete, sota, caballo y rey.

No hay comentarios: