viernes, 20 de febrero de 2015

La entrevista personal


 


Josefina limpiaba el zaguán de la portería. Por la escalera bajó la vecina del primero. Miró el suelo mojado y le preguntó:
—Tengo prisa, ¿puedo pisar?
—Qué remedio, siempre hace lo mismo.
—Por cierto… ¿Han cogido a tu hija en el hotel?
—Con una entrevista le ha bastado.
—A la mía le pusieron pegas, y eso que ha terminado magisterio; y además, habla cuatro idiomas. No como la tuya, que apenas si tiene el graduado escolar.
—Para un empleo como el de recepcionista, la tuya no tiene el don de gentes que hay que tener.
—No sé qué decirte. ¿Para cuánto le han hecho el contrato?
—¡Tres meses!, lo que dura la temporada estival…
—¡Ah! Entonces no interesa.
—…envidiosa.








No hay comentarios: